
Hace unos meses visité en Suiza la obra de Peter Zumthor. Tuve la suerte de poder estar en la Capilla de San Benedetg, las Termas de Vals, su museo para las ruinas romanas de Chur y su casa/estudio en Haldenstein, todo en el Cantón de los Grisones. Fue un viaje en el que visité edificios que hablan de mucho mas que solo arquitectura. Hablan de aspectos puramente humanos, como la verdad, la fragilidad, la espiritualidad…
Zumthor es un genio. Para mi es la máxima expresión de la arquitectura contemporánea. Sabe trazar las líneas para sus proyectos como nadie e interpreta los entornos donde construye y los espacios mejor que ningún otro arquitecto actualmente. Puede ser un juicio demasiado contundente, pero de lo que alcanzo a entender y lo que he podido ver de arquitectura por el mundo, es el juicio que alcanzo a emitir. Sabe hacer una arquitectura auténtica, que respeta unos valores que de verdad importan y que es realmente sostenible, por sus procesos y sus significados.
El mismo lo define en la siguiente frase:
“Las cosas reales son las que de verdad importan, las que nos incumben a todos, tanto a ti como a mi madre: el espacio y los materiales, la luz y la calidad del sonido, el tacto y las sensaciones. Lo demás, las teorías, las historias virtuales que gustan tanto a los jóvenes, sirven para distraer, pero no son arquitectura”
Dejo aquí una pequeña galería de las fotos que pude tomar en el viaje…








