Del valor artístico de plantearse retos

11 sep

Hay artistas que descubren una formula exitosa, una zona de confort, de donde saben bien que sin necesidad de moverse obtendrán éxitos y reconocimientos. Hay, por otro lado, artistas que no buscan esa zona estable, si no que se mueven en espectros mucho mas amplios y cuyo deseo es abarcar mas de lo que ellos mismos habían sospechado que podrían…

Pues bien, durante las últimas semanas he tenido que reflexionar bastante sobre este tema. Todo ha estado motivado por la visita a España de los dos músicos que mas me han llenado e influenciado a lo largo de mi vida: Peter Gabriel y Sting. Los dos han sacado durante 2010 un LP y los dos han escogido el otoño para venir a promocionarlo a España. Y ante la perspectiva de solo poder ir a uno, me di cuenta de que no titubeaba ni un segundo; la única opción es ir a ver a Gabriel.

De la evidente falta de dudas, surgió el planteamiento de el porqué. Y entonces volvemos al principio de esta entrada. Un artista que ha encontrado su zona de confort frente a uno que se niega a acomodarse. Sting frente a Peter Gabriel. Quienes hemos seguido la trayectoria de estos dos músicos podemos identificar las motivaciones de uno y otro a lo largo de su trayectoria. Y estas motivaciones se hacen mas evidentes que nunca en estos últimos discos, separado uno de otro por apenas meses.

Empecemos por una premisa, los dos discos cuentan con el acompañamiento principal de una orquesta sinfónica. Ahora, de aquí en adelante difieren radicalmente los planteamientos de uno y de otro.

Peter Gabriel ha partido siempre de una base rítmica clara (no por nada empezó como percusionista) para desde ahí, empezar a componer los temas. En algunas ocasiones, la letra es algo absolutamente secundario y es solo una excusa para usar la voz como un instrumento mas. Sin embargo, no siempre es así y Gabriel no renuncia a usar el lenguaje como un instrumento para profundizar en las pasiones y sentimientos del ser humano. Las inquietudes de Gabriel le llevaron a escoger 12 letras ajenas en donde encontrara respuestas a esas interrogantes que constantemente se plantea. Y entonces puso todo lo que para el pudiera ser un proceso estandarizado patas arriba. Se auto impuso una primera dificultad: No Drums, No Guitars. ¡Una jodida locura! Para un hombre que siempre ha empezado desde la percusión y los ritmos -para, desde ahí, escalar por todas las fases de una canción- que la primera norma sea “No Drums” le pone, sin duda, al límite de sus capacidades. Y no solo eso, la base no solo deja de ser aquella a la que el está acostumbrado, sino que ahora ha cambiado para ser la letra, esa de la que a veces es capaz de prescindir… Esto es plantearse a si mismo un reto interesantísimo: ¿seré capaz de crear un disco digno, con un valor considerable, sin tener a la mano ninguno de los recursos que conozco?… eso si que es valor…

Bien, ahora el contrapunto. Symphonicities, de Sting, es sin duda su disco mas mediocre. Un hombre tan talentoso e inteligente que sabe de lo que es capaz y sin embargo prefiere moverse en un territorio conocido. Le vienen con la propuesta de grabar un disco con una orquesta sinfónica y en lugar de ver en ello un reto, decide meterse durante una semana en Abbey Road con la orquesta y grabar versiones idénticas a las que el mismo había compuesto hacia años. No hay cambios sustanciales, no hay un reto por ninguna parte, no se ve ningún esfuerzo. En el papel de Sting… Sting. Hay incluso algunas canciones que cuesta diferenciar de la grabación original, aquella en la que no había orquesta.

Los resultados son evidentes. Peter Gabriel ha hecho uno de los discos mas grandes de los últimos años, “un álbum, donde  hay un concepto circular, un motivo recurrente, hay poesía y emoción a flor de piel” y que  ha sido capaz de poner los reflectores en las letras de esas canciones que tanto le marcaban… Mientras que el de Sting, sin reto alguno, es un disco frío, calculado, que mete el frío en el cuerpo hasta al mas fiel de sus admiradores (y ahí es donde estoy yo… y así de desilusionado te quedas).

Creo que es evidente que la conclusión es que es necesario en la vida de un artista, como de cualquier persona, marcarse retos y tratar constantemente de moverse fuera de lo conocido, no buscar lo fácil y abandonar las zonas de confort…

Advertisement

Etiquetas: , , ,

2 comentarios hacia “Del valor artístico de plantearse retos”

  1. Gonzalo César 12 septiembre, 2010 a 12:28 AM #

    Good for you!

  2. Tato 15 septiembre, 2010 a 12:55 PM #

    Ole.
    La q mas me gusta es Flume.
    She is the moon.
    “Lo que sepa que se hacer ya esta hecho… por eso debo intentar hacer lo que no se cómo hacer” Chillida

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.